XI

Cronómetro roto desde que empiezas, suave ritmo de barco que os mece al principio del viaje y agitada marcha de baquetas sobre el tambor en el momento de los fuegos artificiales.      Respiraciones con historia y ojos muertos veo.    Suspiros con olor a sudor y músculos con alas.      Cómo una dulce canción, bailando vals en horas desamparadas de las que la gente pudiera conocer.      Sí, somos nosotros conociendo secretos en cuestión de segundos.    Un infinito memento por cada débil parpadeo.         Labios que parecen escribir.     Ojos que suelen reír y chillar.      Dos cuerpos comparados con las alas de un pájaro... parejas al vuelo (ahora girando).       Crujidos de madera se mezclan con carne sin termómetro y un acorde se mete en mis venas.     Cómo agua fluimos frenados por un muro débil, ahora "lebenswelt" y sus tijeras pretenden cortar la cuerda del ascensor por el que subimos (al séptimo).       Sensación de pluma con peso de plomo.      Esquina triangular ahora en equilibrio, con calor y ritmo mutuo.      Como gatos apartados de la sociedad vivimos ahora, maullando en nuestra soledad y en un rincón donde queda marcado el infinito.             

lunes, 15 de agosto de 2011
Leave a comment

Leave a Reply

Followers